La capacidad de los bosques para absorber el dióxido de carbono producido por el hombre se está debilitando, reveló el análisis de dos décadas de datos de más de 30 sitios helados. El hallazgo significa que una porción mayor del CO2 que emitimos terminará afectando al clima en vez de ser capturado por árboles o suelo. Esto podría explicar en parte estudios recientes que sugieren que el CO2 de la atmósfera está aumentando con más rapidez de la esperada. Si temperaturas más altas significan menos carbono capturado por plantas y microbios, el calentamiento global se acelerará. El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático concluyó que a la humanidad le quedan ocho años para poder evitar los peores efectos del calentamiento global.
La captura de carbono por tierra y mar es crucial para las predicciones acerca del calentamiento futuro. “Actualmente estamos recibiendo un descuento del 50 por ciento en el impacto climático de nuestras emisiones de combustibles fósiles”, escribió en la revista Nature John Miller, climatólogo de la Universidad de Colorado. Significa que la mitad de lo que emitimos es absorbido por los océanos y por ecosistemas terrestres. “Desafortunadamente, no tenemos ninguna garantía de que el descuento del 50 por ciento continuará, y si desaparece sentiremos el impacto climático total de nuestra implacable emisión de CO2 de combustibles fósiles”. En todo el mundo han aparecido evidencias abundantes de que el invierno está empezando más tarde mientras que la primavera empieza antes. En latitudes más al norte, las temperaturas de primavera y otoño subieron 1.1 y 0.8 grados centígrados respectivamente en las últimas dos décadas.












