
Madre Olvidada. Mujer olvidada. Tierra olvidada.
Victoriosa de siempre... y siempre endilgarle derrotas.
Matriz lúdica. Tierra de fuego, mujer emotiva.
Colegiala de uniforme de escuela, de chanel cuncuentaytres.
Mujer dispuesta al postor de cualquier exuberancia que desea.
Atractiva en su sacrificio, aún más, lejana a vulgaridad de comparsa.
Media Naranja. Flor lejana a los senderos fáciles. Condición real de flor.
Delicada flor condenada al destierro en la historia.
Monja, progenitora, vírgen, esclava del macho.
Pare más hijos para sembrar cadáveres en más guerras.
Prostitutas, doncellas: fáciles de amor, o entregadas por amor virgen de sexo pero ambas ciegas.
Votos de castidad de dioses locos e iracundos se castigan por ser tú.
Santos audaces se fueron a la pira por narrar excesos en sus mocedades.
Vea lo que hicieron. Luego reniegan de ello y de tí mujer con su renuncia.
Voto al cuerno y a-dios al mundo en querellas.
No te ocultes, no te hagas, no finjas. Rictus de invocación te espera.
Oportunidad de repetir el ciclo una y otra vez.
Amor de mujer.
Amor distinguido entre mil.
Dicen que todas las mujeres son una misma. Pero hay una entre mil.
Por ella, sólo por una logran las mentiras evadir la muerte de un ruiseñor.
Luego su canto resuelve el nudo precursor de vida en mi entrepierna, en tu entrepierna al momento de juntarse con la mía,
cuando me siento tú; cuando me siento dentro de ti,
cuando siento lo tuyo en un origen de miel disolviéndose en la boca y en la lengua.
Mujer entre mil.













... Realmente pudiste emocionarme.
¿Cómo decir la palabra fugaz aquello que vive en nosotros?
Tú sin duda lo lograste.
Mujer, corazón de mujer, ¿quién te comerá? Tú lo has tomado con tus dos manos de tinta y ficción y has comido golozo y honrado corazón de mujer.