
Así se conocen por la gente de la región a este conjunto imbricado de senderos y caminos que han permanecido a los largo de cientos de años, quizás miles. Cruzan las regiones del centro de México comunicando pueblos para extenderse hasta el sur y hasta el horizonte. Algunos trazos originales permanecen en sus multiformes figuras con piedras ganadas a la montaña y al cerro. Algunos otros son aún recorridos por cientos, miles de peregrinos que llegan a solicitar favores o a realizar juramentos en el lugar de destino, o en las ofrendas que se escalonan una tras otra a lo largo del recorrido. Tlahuicas porque es éste grupo étnico, anterior a la influencia del imperio mexica, el que habitó estas regiones que hoy comprenden los estados de Morelos, Puebla, Guerrero y la parte sur-poniente del Estado de México.
Aún en el poblado de San Juan Atzingo, perteneciente a éste último estado, ya en los límites de las reservas ecológicas del corredor Ajusco- Chichinautzín, viven aproximadamente 25 personas que aún hablan el dialecto original. Quienes por cierto, lamentablemente, el estar al cuidado de estos bosques ha costado vidas a sus habitantes. La riqueza forestal, como reserva de estos lugares, se ha visto disminuida considerablemente, así mismo el trazo de estos caminos ancestrales se destruye por el desmedido crecimiento de la mancha urbana y los proyectos carreteros.
Recientemente la ubicación de un relleno sanitario en el lugar provocó airadas protestas de vecinos y comuneros que a decir fueron reprimidos por las autoridades municipales de Cuernavaca. Uno de los líderes del movimiento pasó días en el hospital y por supuesto, de inmediato las declaraciones del munícipe desligando de cualquier responsabilidad al gobierno del ultraje.
Son sabidas las represalias que las añejas estructuras de poder en los estados toman por su cuenta, más cuando ven amenazados su intereses y oportunidades redondas para el negocio; más cuando el proyecto de trazo carretero como libramiento de la cd. de Cuernavaca se ha echado a andar y pasa precisamente por estos últimos linderos montañosos, la llamada zona baja de las Lagunas de Zempoala. Ya con anterioridad se han hecho protestas airadas de organizaciones comunales y juntas de vecinos para cuestionar duramente ambos proyectos que ahora, en nombre del desarrollo urbano y económico, se impondrán a toda costa sin que halla reparo en el gobierno y los consorcios de una sociedad civil que se opone.












Lo de los caminos y todo lo que escribes, los poemas, las imágenes, tus fotos en el avatar...hay mucha luz y color aqui, me agrada.
beoss de hada-----------------
...No necesitamos comprarnos el cielo para vivir en el...